Palabras Mayores

Lugar de encuentro para todos los que quieran participar con sus ideas , colaboraciones o sugerencias en nuestra revista PALABRAS MAYORES.

11/30/2005

Carnero y las NN.TT. o TIC

Querido Chuchi,

Al parecer , según las últimas informaciones que he recibido de fuente fidedigna, el Sr. Carnero, que no quiso enseñaros los cuernos ni otras cosas naturales, sí que era poseedor de alguna pequeña mina en algún pueblo perdido de por ahí. Evidentemente , no de diamantes, pero sí que tenía mina. Lo señalo, para no minar en exceso su reputación y buen nombre.

Me han añadido además algunos detalles sobre su quehacer pedagógico, que me parecen dignos de ser resaltados, si queremos ser justos. Según estas fuentes, dignas de crédito como digo, el tal Carnero fue un adelantado para la pedagogía al uso de aquellos tiempos. Un verdadero innovador y uno de los primeros en usar las nuevas tecnologías en clase.

Paso a explicar el adelanto tecnológico. Sabedor del poder adormecedor de los nuevos cacharros, había grabado algunas de sus lecciones en un enorme magnetófono, que portaba o hacía portar a cada una de sus clases. De este modo, podía hacer sus crucigramas mientras su voz registrada en cinta magnetofónica tronaba en el aula. Mis informadores no me han dicho si los alumnos tomaban o no, notas y apuntes, o dormitaban mientras sonaba su aparato. Lo que sí me han subrayado es que esas grabaciones sirvieron durante algunos años y los alumnos no sólo podían oír la lección , sino algunas “cuñas” que habían quedado registradas en la primitiva grabación.

De esta forma mientras la voz trataba de explicar, pongamos por ejemplo, “La polinización: de la flor al fruto”, se oían de repente frases como “ ¿Sr. Reigadas, quiere hacer el favor de callarse?” o bien : “Sr. Bezanilla, ¿puede dejar de jugar con las persianas?” Entonces surgía la lógica sorpresa en los alumnos, que no entendían muy bien la intervención de las persianas en la reproducción de las plantas.

Aquella primera vez

Cuando yo llegué al Pereda ya no había en él personajes ilustres ( y perdón por si hay quien se siente ofendido).Ya había rodado por muchos centros y todas esas cosas antiguas que cuentan algunos peredianos yo las había vivido en las periferias, o sea, en versión humilde.

El 1º centro en el que dí clase no tenía ,ni de lejos,la “categoría” del Pereda pero a mí me marcó esa experiencia primera con la que se abrió el itinerario de mi vida como enseñante.

Había sido hasta la implantación de la reforma educativa ( Ley de 1970) un instituto laboral y tenía en plantilla gente especializada en asignaturas raras que se encuadraban en las E.A.T.P. y que ocupaban con sus aulas un inmenso espacio en el conjunto del Instituto.

Las titulaciones de los profesores eran muy variopintas como ya he dicho.En la Junta Directiva predominaban los veterinarios pero el grueso del personal estaba formado por maestros de taller y peritos.

Sin embargo lo más curioso de todo era la actividad que allí se desplegaba.
Llegábamos en coches al descampado en que estaba el centro,una casona palaciega en medio del campo. Bajábamos con las cántaras de la leche dando al entorno un gran colorido pues las ollas eran ya de brillante plástico. Yo me animé y compré dos azules: de quita y pon. Con ellas íbamos a las cuadras ,en la parte trasera del edificio, y las poníamos en fila, etiquetadas con el nombre de cada profesor.

Subíamos a continuación a las clases tras pasar por la Sala de Profesores, que era como un cuarto de estar con cortinas de cretona ,pero sin darnos mucha prisa pues las clases eran de una hora y daba tiempo de sobra a todo ,entre otras cosas ,porque no había apenas que mandar callar.

La entrada en el aula suponía un esfuerzo de valentía ,y no precisamente por miedo a los alumnos, no mucho más jóvenes que una misma entonces ,sino por el olor a vaca y a leche que el conjunto desprendía y alguno en particular atufaba ,no en balde estábamos inmersos en zona de explotaciones ganaderas de corte familiar.

En ocasiones ,el estómago sufría sobremanera con este tipo de pruebas y era necesario tomar un té o un café que nos repusieran . A la hora del recreo había que cruzar al bar de enfrente atravesando la carretera general que pasa por delante del centro y que entonces no tenía ni una maldita señal. Se pasaba al otro lado como si tal cosa sorteando camiones y chavales en medio de una algarabía incontrolable . De ese 1º curso, caida en la calzada ,recuerdo a Valentina,de 2ºC y afincada en Oruña. Allí está enterrada. El cementerio está sobre un montículo de la carretera y siempre que paso por allí la recuerdo.

Las clases de entonces en los Institutos se impartían en jornada de mañana y tarde. Algunas veces tocaba quedarse a comer. A los penenes, que éramos la mayoría de la plantilla, nos tocaba muchas más veces. Era un afortunado el que se quedaba sólo dos tardes.Deciamos que tenía muy buen horario. Los catedráticos se quedaban una sola y no completa pero ninguno cuestionábamos sus derechos adquiridos . Era,además,lógico teniendo en cuenta que daban unas cuantas horas menos de clase que nosotros.

A la hora de comer los penenes nos íbamos por un lado y los catedráticos por otro.Frecuentábamos sitios distintos a no ser que nos quedáramos en el comedor del centro,en un reservado que había para los profesores. Entonces comíamos también en mesas distintas.

Por las tardes las clases se llevaban peor. Los menús eran como para camioneros y costaba digerirlos. El humo de los cigarros ( se podía fumar en clase),el sudor de las criaturas que no tenían aún afición al jabón y al desodorante y el olor del aula a sala de ordeño, pedían a gritos a a media tarde su desalojo y ventilación inmediatos así que,cuando sonaba el timbre,salíamos de estampida,igual que ahora, pero por distinta motivación.

Corríamos a la cuadra a coger la leche ( a veces también nos llevábamos berzas o repollos que nos vendía el conserje) y con la misma al coche para salir antes que el 1º de los 13 autocares que se iban de allí en fila india llevando al total de los 600 alumnos que habría por entonces y que se repartían por las comarcas cercanas,desde la Vega de Pas hasta Somo pasando unos por Ontaneda, otros por Puente Arce, Renedo o Solares.
Aquellos primeros años fueron ,en verdad, muy particulares. Lo mismo dabas clase de Historia que de Música , Literatura o Francés, lo cual era una gran ventaja a la hora de adquirir conocimientos pues una resultaba ser alumna aventajada en materias de las que apenas había sabido nada hasta entonces y que ahora tenía que estudiar por las noches si no quería hacer el ridículo al día siguiente.

Los claustros se celebraban con mucha frecuencia y no como ahora. Además sus sesiones duraban muchas horas y cuando se llegaba a “Ruegos y Preguntas” salía a relucir siempre el tema tan enojoso de las vacas y nos liábamos interminablemente con la cuestión. Había dos bandos : el de los funcionarios,que querían su mantenimiento y el de los penenes,que queríamos acabar con la cabaña ganadera dentro del centro y eso que iba contra nuestros propios intereses porque ¡ Vaya ricos que salían los bizcochos con esas natas! Además,por ese camino destructivo , íbamos a acabar con nuestras pequeñas prebendas y no me refiero a la leche y resto de productos de la huerta porque esos los pagábamos a fin de mes religiosamente a través de la secretaría,aunque ,eso sí, a precio de coste, sino a la comilona que nos metíamos todos los claustrales el día de Santo Tomás gracias a la vaca que el bedel iba a vender al mercado de Torrelavega en vísperas de la celebración para disfrutar al día siguiente todos de un festejo por todo lo alto.

¡ Bueno! No entiendo muy bien por qué en este momento estoy contando aquí tantas cosas de aquel 1º año de trabajo . Será, igual, porque le he oído a Julio animar a los profes que llevan toda su vida trabajando en el Pereda a que cuenten sus experiencias de aquellos años en el centro santanderino. Y ,la verdad, para experiencias me ha parecido que las mías ,y las de otros cuantos más, que caímos en aquel caserón lóbrego y franquista como Hansel y Gretel cayeron en la trampa de la bruja, tampoco son mancas.

Maica

11/26/2005

Curioso Carnero. Cuéntame.

El Carnero, fue mi profesor de Ciencias Naturales terminando los 60. Muy amigo del Guerra, profesor de francés del que se debería escribir en el blog o cuaderno.
No aprendimos grandes cosas acerca de las piedras y otros "aparatos y regiones pudendas", pero eso, fue principalmente, porque entonces no se nos podía dejar solos, ya se sabe que cuando esto ocurre se copia.
Era un copieteo sin ningún riesgo, con desgana, una rutina, por eso, ni siquiera se comentaba al final de los exámenes; de esos que te jode tanto copiar, de los que después te proponías estudiar para el próximo -evidentemente no sucedía nunca-
La única dificultad con la que te presentabas era encontrar la hoja donde estaba lo preguntado y después mantenerla abierta, ya que el libro estaba inmaculado y aquellas se cerraban como ostras.
Su didáctica era impecable, si tocaba ese día el carbón, sus dudas se centraban en desde cual de sus minas, enfocaría mejor el estudio del mineral en cuestión, lo mismo sucedía con el uranio, la malaquita, la plata, etc.
Los de Preu -que por entonces abundaban más los pardillos que ahora- seguimos creyendo en la posesión inmensa de minas, cielos abiertos, vetas que tenía el Carnero, pues además disponía de un raro coche rojo, vamos de los caros, coche que corroboraba su poderío.
Pero él solo, acabó con nuestra inocencia, fue cuando tocaba el diamante. No, por aquí ya no pasamos... bufffff, vengaaa, si ya, no te jode,
Algunos de nosotros, dejamos de creer a esa edad, que no todo lo que dicen los profes y mucho más tarde los periódicos era del todo cierto.

Y luego dicen que los alumnos escriben mal...

Acabo de recibir ahora mismo dos correos, seguidos. Pertenecen a un foro de profesores llamado "clic@elistas". Transcribo tal cual, luego que cada cual opine.

"Mi nombre es Rogelio y es primera vez que me inscribo en esta página soy profesor de ciencias naturales y apenas estoy conociendo el programa y de una manera muy atenta quiero que me envien por favor actividades de símbolos químicos,
velocidad con problemas, y aceleación o en que página lo puedo encontrar
muy amable y si necesitan ayuda estoy para servirles, gracias."
(¡Póngale asento mexicano, mis cuates!)

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Et voilà el segundo:

"Deseo me ayuden a enviar actividades relacionadas con analogías para el nivel de bachillerato , ya que necesitan practicar este tipo de razonamiento . Agradeciendo su ayuda y cooperación .
Soy Profesora de Taller , mi nombre es Conchita Cortes . Gracias por su cooperación
" (Ándale, mi chamaquita, pues claro que se vale!)

DE PERLAS...peredianas

Retrasados...

Desde que los institutos son institutos, los colegios , colegios, y las escuelas, pues eso, escuelas, hay alumnos que llegan tarde a clase por las mañanas. En particular, los lunes. Desde hace el mismo tiempo, cualquier Director y adláteres que se precien, con más o menos rigor, han tratado de tomar las medidas convenientes para evitarlo. La más normal es controlar los accesos al centro, ordenar que los conserjes cierren las puertas laterales y la principal, después del segundo toque.

Pero también ocurre que, cualquier infractor que se precie, sabe que las leyes se hicieron para encontrar la trampa y saltártesalas, por cualquier medio a su alcance. En tiempos pasados, el “gerente” del bar era un señor un tanto roñica y usurero . Eran tiempos difíciles, y no se podía desdeñar cualquier ingreso extra, porque el bar y los barquillos no daban para mucho.

Los chavales , sagaces, conocían los puntos flacos de nuestro barman , pagando el "peaje" de una peseta , a través del bar , lograban infiltrarse en el centro.

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De penenes y penenas...

In illo tempore... existían categorías y “cuerpos”, unos mejor hechos que otros. Cuerpo de catedráticos, señores venerables que habían ganado su egregio puesto en dura lid opositora, cuerpo de agregados, que como su propio nombre indica, eran una especie de adosados al cuerpo principal y los penenes, apenas nada, que por no tener, no tenían ni cuerpo, o sea una especie de entelequia administrativa, con una clara dependencia del humor de los directores y catedráticos egregios.

Estos estamentos, en aquellos tiempos de orden y jerarquía, eran muy respetados o al menos, trataban de hacerse respetar. El que se sobrepasaba en la familiaridad podía encontrarse con la admonición correspondiente: “ Señorita, caballero, no me llamo Luis; Don Luis, si no le importa”, con el normal sonrojo del interpelado o interpelada.

Esta división en estamentos jerárquicamente ordenados, tenía también otras prebendas. Al final de los sesenta, principios de los setenta, el catedrático imponía el texto que consideraba más adecuado a los intereses... educativos, por supuesto. Las editoriales, que con el boom demográfico empezaban a poner la primera piedra de sus futuros emporios mediáticos, a través de los manuales escolares, veáse: Anaya, Santillana, S.M. Edelevives, Bruño y otros más modestos, incentivaban a los honorables catedráticos que elegían sus textos, con una gratificación o peculio. Ese “pingüe” ingreso era repartido en los seminarios – entonces el saber se sembraba, no se despachaba – de acuerdo a la entidad de los “cuerpos”. Cada uno de ellos recibía la parte alícuota correspondiente con su categoría. Se daba por supuesto que los penenes, como su nombre indica, no tenían ni ...eso, cuerpo, me refiero. O sea que como entes incorpóreos, podían vivir del aire.

Hubo algún jefe de seminario escrupuloso, que al observar la cara de asombro de algún penene ante tan singular práctica, que confesó que consultaría a su “ director espiritual” si debía ceder una parte de su “parte”, ya que los penenes no cobraban su sueldo hasta algo entrado el curso, y aunque sin cuerpo, tampoco eran seres etéreos que pudieran alimentarse del aire.

Realizada la piadosa consulta, la persona afectada recibió la siguiente respuesta: "He consultado a mi director espiritual y me ha dicho que puedo quedarme tranquilo, aunque sólo haga el reparto con los demás "numerarios". No obstante, si usted necesita dinero, puedo hacerle un préstamo..." Y le alargó un billete de 100 pesetas. (De las de "antes", claro)

(seguirá...)
Podéis poner vuestros recuerdos: Servicio de café en la sala de profes, capillas , funerales y celebraciones, personajes ilustres... Todo eso que hace que haya un “espíritu” del Pereda.

11/25/2005

Bienvenidos al Mundo del Blog

Este blog quiere ser un punto de encuentro para todos los que participamos en PALABRAS MAYORES. Aquí podéis exponer sugerencias, observaciones, desánimos, pegas, desahogos... En fin, lo que os salga de los... interiores.

Así no tendremos que estar tan pendientes de las reuniones del jueves porque podemos ir adelantando un poco la tarea.

Y si os parece un "rollo" más, lo decís, y punto. Trataremos de tenerlo en cuenta en la medida de lo posible.

Julio
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Posibles temas para el próximo número:

- Entrevista in-solente. Candidatos : " La redacción de la propia revista", una entrevista insolente a nosotros mismos, o al coordinador o a don Fernando Llorente ( si se deja)

- Historias del Pereda, personajes "ilustres" por distintos motivos, anécdotas curiosas...

- Todo tipo de trabajos sobre el centenario de ese señor tan serio que da nombre a este instituto

- Encuesta a alumnos extranjeros (está "casi" hecho)

- Pequeño noticiario: cosas que ocurran ( si es que ocurre algo) desde diciembre a febrero o marzo que podría salir el siguiente número.

- Trabajos de alumnos o exalumnos que merezcan la pena

- Los del AMPA y sus problemas

- Las colaboraciones habituales de poemas , relatos, reflexiones y aforismos...

(Y ahora , aquí, podéis poner todos los "etcéteras "de D. Simón)....